¡ Que ricos!, ¡ Me los comería!, ¡Son tan bonitos!, Estas son las típicas frases que solemos oír cuando alguien llega a Scooby y ve alguna de las camadas de cachorros que allí tenemos. Sin embargo, yo, pienso, otro dolor de cabeza, otro problema, y es que para ser sinceros, últimamente, y cuando digo esto, quiero decir que desde hace más de un año, la llegada de cachorros a nuestro refugio ha sido constante. No soy capaz de recordar ni una sola semana en la que no hayamos tenido cachorros. De manera que, incluso hemos tenido que habilitar una gatera para cachorros exclusivamente.

Esto me demuestra que, a pesar del esfuerzo educativo que hacemos, de forma obvia no llegamos a la población de manera que se puedan concienciar de que en este país no hay casas suficientes para tantos cachorros como nacen. A pesar de todo, en los últimos casos hemos sido capaces de sacarles adelante a casi todos, con el esfuerzo humano y económico que eso significa, tener a una persona prácticamente dedicada a ellos, y en algunos casos para no saber que les deparará el futuro, ¿Serán adoptados mientras son cachorros?, ¿ Crecerán y ya nadie les querrá?

 

 

En fin, que todas estas son tribulaciones que asaltan mi mente en una mañana de lunes en la que mis alumnos están haciendo un examen y yo aprovecho para contaros mis cosas. Quizá un poco acojonado por el futuro de nuestros animales habida cuenta que el nº de adopciones ha disminuido drásticamente en algunos casos por alguna campaña que se realiza en el norte de Europa en contra de la adopción de animales desde el extranjero. Campaña, que por cierto, considero xenófoba, o es que nuestros animales no tienen pasaporte europeo? Sobre eso habría mucho que discutir y saber que hay detrás de todo esto, pero, como os iba diciendo un poco acojonado porque sino salen ya, estamos empezando a agotar todas nuestras reservas tanto humanas como económicas, ya que al tener más animales tenemos muchos más gastos de comida, de personal, veterinarios, electricidad, etc, etc, y no sé sinceramente cuanto tiempo más vamos a poder aguantar.

Por cierto, empiezo a creer que soy un poco ciclotímico y ahora probablemente me ha tocado el ciclo del pesimismo. Será debido a que hace un día gris y es lunes por la mañana, es probable, pero a pesar de todo nunca olvidéis que todos los que estamos de este lado del ordenador os necesitamos a los que estáis del otro lado del ordenador y que su vida depende de vosotros .

Fermín