Esta vez ha sido una colaboración con la protectora de animales Fiel Amigo de Zamora y ha sido en dos frentes diferentes. Como ya sabéis, teníamos un contacto bastante estrecho entre FA y Scooby, pero últimamente se ha estrechado aún más. A finales del año pasado nos enteramos que el ayuntamiento de Zamora pensaba privatizar la perrera municipal y nos pusimos al habla con FA. Se trataba de evitar que la perrera pudiera caer en manos de gente que tuviera únicamente interés por el dinero y no por los animales. A pesar de que en un principio estaban reticentes, les convencimos de que estando Scooby detrás gestionándolo no habría problemas. Algunas veces soy muy inocente, pero se trataba de ayudar a más perros y por eso no me lo pensé dos veces y así se hizo.

 

 

Con algunas reticencias de algún funcionario municipal que ponía demasiados problemas y gracias al interés de la concejala que estuvo siempre de nuestra parte, FA se hizo con la concesión de la perrera municipal y Scooby aporta todos los medios materiales y humanos para la gestión de la misma. Hemos contratado una chica para que trabaje allí, y un centro de exterminio de animales como puede ser una perrera municipal, se ha convertido en un lugar para la esperanza para todos aquellos animales  que, por desgracia, tengan que llegar hasta allí.

 

Llevamos trabajado allí ya tres semanas y aunque siempre hay cosas que ajustar, el resultado, de momento, es satisfactorio. Ayer mismo después de cargar un viaje con 28 perros que iban para esos  mundos del norte de Europa, me dirigí hacia allá con Mabel y el veterinario para vacunar a los perros nuevos. Según iba a Zamora me encontré un galgo muerto de atropello en la carretera. Después de vacunar a los perros, según salíamos, había otro abandonado allí en Zamora, cerca de la perrera, muy esquivo y que no pudimos coger después de intentarlo durante un buen rato.

 

Ya cuando llegamos para tomarnos un café tranquilamente nos encontramos con un perro pequeño que justo, enfrente de nosotros, no hacia mas que cruzarse la  carretera una y otra vez, así que allí estaba, de nuevo el Scooby team, al rescate. Nos fuimos a por él y en una de estas veces le pilló un coche, justo delante de mí. Bueno más bien fueron dos porque del primero el perro salió corriendo y luego le dio otro golpe otro, y continuó corriendo. Le conseguimos encontrar y gracias a que tenía microchip y yo llevaba el lector en el coche dimos con el dueño que no vivía lejos de allí. El perro no parecía tener nada aparentemente, simplemente estaba dolorido pero lo peor fue que al dueño no le importaba el perro en absoluto y solamente preguntaba si le había pasado algo al coche. Algunas veces me parece que yo no soy de la misma especie que estos individuos, pero según la genética parece ser que si.

 

Y bueno la segunda parte de la actuación de Scooby en Zamora ha sido debido a que FA estaba en unas instalaciones alquiladas y el dueño no renovó el contrato, con lo cual, había que salir de allí. Se empezó una búsqueda frenética de una finca para comprar e instalar allí el refugio pero dado que el tiempo se acababa y no había finca, decidimos de común acuerdo traer los perros aquí. Ya llevan 15 días con nosotros y tan felices. En principio son un préstamo, es decir, algo temporal pero como nunca se sabe, hemos empezado a hacerles la ficha y ponerles chip para que en breve aparezcan en nuestras páginas de adopción. Así que Scooby cuenta con 40 inquilinos nuevos aunque solo sea de forma temporal.

 

Hasta pronto.

 

Fermín