Érase una vez un galguero que tenía varios perros. El invierno pasado llegó, un día tomó la inevitable decisión de que quería deshacerse de algunos de sus perros. Así pues, cargó con los perros que no quería más en el coche y los llevó a Scooby. Eso es lo que pensaba…
Al cabo de unos días su perra Galga escapó de Scooby saltando por encima de un muro de pocos metros de altura. Un buen logro, que no habíamos visto nunca antes. Pero también un momento de gran pánico para la gente que trabaja allí en ese momento. Iniciamos una amplia campaña de rescate para poder rescatarla de nuevo.

 

Cuatro horas después de perseguirla a pie y con la esperanza que no le ocurriera nada malo, también en coche, ella escapó porque era mucho más rápida que el coche y, por supuesto, que nosotros. Finalmente la perdimos de vista y probablemente no regresará nunca más. O sea que su estancia en Scooby ha sido demasiado corta.

 

Estábamos todos sin aliento. ¿Qué le depararía a esa pobre galga?. ¿Terminaría por ser atropellada en la A6? No queríamos pensar más en ello. ¿Se convertiría en un perro extraviado, siempre en busca de comida y un lugar donde dormir, enferma de parir una camada tras otra? Un montón de posibilidades, a cuál la peor. Y no podíamos parar de pensar el las horribles cosas que le podrían ocurrir fuera de Scooby. Los pobres perros deberían estar seguros en Scooby y ahora ha ocurrido esto. Mientras tanto hemos tomado algunas medidas para que estas cosas no sucedan nunca más.

 

Pocas horas después recibí una llamada de teléfono. Su (ex) dueño llamó y nos dijo que regresó con él, a unos 10 kilómetros de Scooby. Todo el mundo estaba impresionado y sorprendido por su logro. También el galguero. La perra se había tomado toda esta molestia para volver con él. Para ser honestos, ese galguero se ocupa por el cuidado de sus perros. Se ven bien cuidados y alimentados. El galguero decidió entonces que su glorioso retorno iba a ser recompensado. Ya no tendría que cazar y se le permitió quedarse con él como perro mascota. Bravo por este galguero. Por desgracia hay muy pocos como él.

 

Me hubiera gustado poner un final feliz a esta historia al igual que cualquier otra; viviría feliz para siempre. Pero no, no fue así. Hace unas semanas este galguero trajo otro de sus perros a Scooby. Un cazador siempre es un cazador ... Cuando le preguntamos por la Galga nos dijo que en uno de sus viajes había comido veneno. Sufrió una muerte horrible. Por lo tanto, pongo fin a esta historia sintiéndome muy frustrada; ella no vivió para siempre, pero al menos vivió feliz.

 

Cobie