Hoy quiero contaros la historia de Mila, una mastina que ha tenido una vida lamentable. Su desgracia empezó hace ya bastante tiempo con problemas de piel y una protección animal desde mi punto de vista mal entendida y es que sus problemas de piel no mejoraban sino que muy al contrario empeoraban. Así estuvo durante varios años en un refugio, de mal en peor. En mi opinión lo mejor hubiera sido eutanasiarla para que dejara de sufrir, ya que no había forma de que mejorara. Cuando llegué al refugio donde estaba; yo ya tenía conocimiento de ella y pedí que me la enseñaran. Lo que vi me horrorizo, era algo que no me había encontrado jamás y era una perra mastina sin un solo pelo en su cuerpo, con heridas en su cuerpo de rascarse.

 

 

Mi inmediata reacción fue la de llamar a un veterinario para que la eutanasiara. Como no había ninguno disponible me vine a casa sin dejar de pensar en el pobre animal. Me decidí a ayudarla, tratar de darla una última oportunidad y si no funcionaba, por lo menos, haríamos que dejara de sufrir. Llamé a la mejor especialista en parasitología y buena amiga nuestra Guadalupe Miró. Inmediatamente nos citó para ver a Mila. La llevamos a Madrid y la propia Lupe quedó absolutamente horrorizada y nos comento que jamás había visto algo así. Empezamos el tratamiento contra la sarna demodécica , así como tratamiento contra la erlichiosis y baños para paliar el prurito. La verdad es que mejoraba a simple vista muy lentamente pero mejoraba.

 

Tras más de un mes teníamos serias esperanzas de volver a verla con pelo. Incluso se venía conmigo a dar paseos con mis otras perras, por cierto las cabras y demás animales para mi que no la consideraban como un perro porque mientras que a los otros perros los tenían miedo y huían de ellos con Mila era lo contrario. Se acercaban a ella probablemente porque no habían visto nada igual, pero cuando más felices nos lo prometíamos Mila apareció muerta en su cama.

 

 

No quiero ni contaros la desolación que nos ha embargado. Yo, como científico que soy, llamé a Lupe y se lo conté. Ella me dijo de llevarla a Madrid para hacerla la autopsia , así lo hicimos y se murió simplemente de un ataque al corazón. Tenia un corazón enorme y doy fe de ello  porque en la autopsia tuve oportunidad de verlo y eso la mató. Mila te aseguro que tu gran corazón y esos últimos días entre nosotros nos han marcado profundamente y nos gustaría que por lo menos te hayas ido con la convicción de que tus compañeros humanos en algunos casos no somos tan malos.

 

Tus amigos para siempre los humanos de Scooby no te olvidaremos nunca.

 

Fermín