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Es un hecho que los galgos macho se quedan en los refugios arrinconados. No es fácil encontrar hogares para las hembras porque hay demasiados perros, no sólo en los refugios de España, sino también en el resto de Europa y alrededor del mundo a la espera de encontrar un hogar de adopción. Pero la situación para los galgos macho es todavía peor. Scooby puso en sobre aviso a todas las organizaciones cooperantes. El llamamiento para recibir ayuda tuvo mucho éxito pero la situación en general realmente no ha cambiado.
¿Cuál es la razón por la que prefieren hembras a machos? ¿Se piensa la gente que los machos tienen menor apego a sus propietarios? ¿O será porque creen que 2 o más machos juntos se pelearán constantemente por alcanzar la posición más dominante en la manada? O tal vez es que el marcaje territorial de los machos será motivo de desvelo de los jardineros principiantes.
Pienso que hay tantas razones como perros diferentes en el mundo. Mi pareja y yo decidimos afrontar el riesgo y adoptar a más de un macho. Teníamos ya una “chica”, un Maremmano Abruzzese Italiano, y un perro callejero Griego. O sea que adoptamos al no. 3: un Galgo de España. Les tomó su tiempo entender cuál era la posición de cada uno dentro de la manada pero jamás hubo problema alguno entre los machos. Y desde que los Galgos nos demostraron que son unos animales de compañía fantásticos, dulces y cariñosos, decidimos dar una oportunidad a otro perro, esta vez una Galga.
En un corto plazo de tiempo quedo claro que las dos chicas no se llevaban bien y la Galga tuvo serios problemas psicológicos. Fue muy duro para nosotros tomar una decisión pero por el bien de la Galga, decidimos devolverla al refugio. Pero seguíamos estando interesados en ayudar adoptando a otro perro. Esta vez elegimos un Galgo macho. Bueno, no del todo correcto. ¡El perro nos eligió a nosotros! También él encontró su lugar en la manada y todos ellos están felices el uno con el otro. Corren y juegan por el jardín, más o menos comparten el sofá con nosotros, los humanos de la casa, e incluso la cama no supone ningún problema para uno de ellos que la prefiera a su cesta. Todo ello no significa que de vez en cuando no hayan problemas.
El motivo principal de “discusión” es la comida. El pequeño “Griego” no comparte nada, mientras que los 2 Galgos no tienen ningún problema en comer del mismo plato o lamer la salsa de un mismo plato juntos. Y sí, estos machos marcan su territorio en el jardín. Ni una brizna de hierba ni planta alguna sobreviven. E incluso resultando esta “labor” tan destructiva y motivo de desvelo para el jardinero más amateur, tenemos que preguntarnos: ¿Qué es más importante, una planta en el jardín o una pobre criatura en un refugio? La hierba vuelve a crecer; una planta puede reemplazarse fácilmente. Pero vivir en un refugio, sentado detrás de unos barrotes no se puede comparar con vivir en un hogar con una familia que les quiera. Pensad en ello y tened en mente esta imagen antes de decidir si debéis adoptar un macho o no!
Ralf Kastenholz Padre adoptivo en Suiza
Fotos de Diego, Benito y Toby
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