Este año me gustaría hacer hincapié en que nosotros como seres humanos, podemos aprender una buena lección de los animales de nuestra granja. En las fotografías a continuación podéis ver, como yo lo veo cada vez que voy a dar una vuelta con los perros por la parte de atrás del refugio, la armonía que existe entre todos ellos. Perros con cerdos, burros con cabras y las gallinas y todos los demás. O sea que todos aquellos que habéis depositado vuestra confianza en nosotros trayendo aquí a vuestros animales, podéis ver que están felices. Como en el caso de Amparito, que nos la trajeron nuestros amigos de Valencia, o los cerdos que llegaron de Soria, o las gallinas que llegaron de Toro, así como nuestro caballo que por cierto podéis ver que está muy saludable, o todos los demás animales que llegaron del zoo, como los cebús que, por cierto, me quedé absolutamente extasiado cuando se me acercaron para lamerme la mano.

Ver  a los ponies corriendo absolutamente felices, por cierto, hoy he descubierto que también tenemos conejos salvajes, y lo he descubierto porque mi perra Blanqui y otra de mis perras han estado a punto de merendárselo. Menos mal que vive en un tubo y me ha costado bastante separarlas de allí  porque se habían apostado cada una a un lado del tubo para esperar a que saliera. El conejo fue lo suficientemente inteligente para no salir y así salvarse y también poder disfrutar de una Felices Navidades, al igual que yo os deseo a todos vosotros en nombre de todos los que trabajan en Scooby, ¡Felices Fiestas!

Hasta pronto.

Fermín