Hoy ha sido un día movidito, y eso que me lo quería tomar de descanso. Lo primero, me he ido a Nava del Rey a buscar un galgo que al final no apareció. Me fui al refugio porque tenemos dos cachorros enfermos con parvo y les tocaba el suero y la medicación. Cuando he ido al refugio me he encontrado agradablemente que uno de ellos estaba rebozado en mierda, pero lo interesante es que era duro y la cachorra está mejorando y ya salta y juega, lo que, después de los desastres que hemos tenido en el refugio con la parvo, sonaba a música celestial. Así que llamé a Mª José para contárselo y que pudiera escuchar a la cachorra, he terminado la medicación y me he cogido el coche para recoger a Mabel porque habíamos quedado para ir a ver una feria de Artesanía en Portugal.

El primer disgusto llegó enseguida, justo al lado del refugio, en la cuneta, me he encontrado un galgo muerto. Por el aspecto estoy seguro que es el hermano de una galga que recogí abandonada la semana pasada, con una cuerda colgando del cuello, ya os podéis imaginar para que. A este pobre llegamos tarde. Si bien se escapó del ahorcamiento, supongo no se pudo escapar de la muerte por atropello como tantos otros a los que no podemos llegar. Ha empezado la temporada de caza y con ello ha empezado la temporada de perros muertos de cualquier manera. Ha empezado la temporada de los abandonos, ha empezado la temporada de los atropellos, ha empezado la temporada de encontrarnos perros muertos en las cunetas o perros a los que hay que amputar la pata y cosas parecidas.

 

Después de tomar las fotos me he ido a Zamora, allí he recogido a Mabel y nos hemos ido a Vimioso en Portugal. Una vez llegados allí, lo primero que nos hemos encontrado han sido dos perros que parecían abandonados, La hembra tenía un prolapso uterino y no se fiaban. Pensamos que serían de alguien así que nos metimos a ver la feria, un poco rápidamente y sin prestar mucha atención preocupados como estábamos por lo que habíamos dejado fuera, así que no habían transcurrido diez minutos estábamos fuera otra vez y los dos perros estaban allí esperándonos. Así que decidimos que estarían mucho mejor en Scooby, los cogimos y para el coche.

 

 

Mientras tanto me he dedicado a hacerles fotos a los perros que nos encontrábamos por la calle. Como podéis ver son muchos. Había incluso un galgo que tratamos de recoger pero tenía dueño y no nos dejaron llevárnoslo, aunque no me preocupo demasiado porque parecía bien cuidado y los dueños le cuidaban bien.

La verdad es que después de ver lo que he visto me he quedado con la sensación de que es absolutamente necesario abrir Scooby Portugal, así que ya sólo nos hace falta encontrar la financiación, porque por ganas no van a quedar después de ver lo que hemos visto. De todas maneras no podemos salvarles a todos, no podemos cambiar el mundo, pero os aseguro que el mundo para esos dos perros que hemos recogido ha cambiado radicalmente.

Hasta pronto. Fermín