El viernes pasado , es decir hace dos días, empezamos a preparar el viaje para llevar los perros hacia Europa. Yo me vine sin comer desde el trabajo hasta el refugio para cargarlos. La cosa empezaba un poco regular porque no me habían llegado los análisis de sangre, con lo cual llamé al laboratorio y me dijeron que todos ellos eran negativos con lo cual podían viajar. Empezamos a cargar, un poco apurados de tiempo porque debían salir pronto, ya que Aline en Francia los esperaba antes que otras veces y nos estábamos retrasando. Al final, entre mestizos y galgos, colocamos 37 perros en la furgoneta. Cuando saqué la furgoneta , observé que se encendía una luz roja pero después de comprobar qué era, vimos que no tenía importancia y Maria con Mª José empezaron el largo camino hacia Holanda.

 

A eso de las doce de la noche me llamó Mª José para decirme que estaban preocupadas porque la furgoneta les había hecho una cosa rara, pero como todo siguió bien no le dimos más importancia. Llegaron a Bordeaux, descargaron cinco galgos allí y cuando iban a iniciar el camino para Orleáns , el desastre ocurrió, la furgoneta no andaba y echaba un humo muy raro , a eso de la 1h 30 min me llamaron para contármelo y a partir de ese momento empezó la noche más larga, mi peor pesadilla se había hecho realidad. Tenía una furgoneta que no se movía con 32 de nuestros queridos perros dentro. Empiezan las llamadas al seguro para que enviaran una grúa mientras yo en casa les llamaba cada cierto tiempo para ver como iban las cosas. Definitivamente la furgo no iba y tenían que remolcarles hasta un taller donde deberían esperar hasta el día siguiente. Yo ya no pude dormir y a eso de las 7 y media me levanté por quinta vez de la cama y a través del móvil empecé a alertar a todo el mundo. Antes me había llamado Aline sin saber que hacer, así que yo la mandé a casa hasta que supiéramos algo.

 

Mientras tanto, ellas se habían puesto en contacto con el servicio oficial de IVECO para ver qué se podía hacer. Ellos a su vez se pusieron en contacto con el servicio en Medina, a los que estoy muy agradecido, y ellos confirmaron que nosotros toda la puesta a punto, cambios de aceite y demás lo hacíamos con ellos y que ellos garantizaban que pagaríamos lo que hiciera falta. Eso fue de mucha ayuda. En el taller no daban con el problema. Yo mientras me vine al refugio y desperté a Jeff para que con mi coche se fuese a Madrid a recoger a Catherine hasta el aeropuerto, ya que viene para estar una larga temporada con nosotros y traía mucho equipaje. La operación rescate comenzaba. Llamé a Sandra para alertarla y para que tuvieran una furgoneta preparada para ir a por los perros si era necesario. Una vez que deseché la idea de coger yo una furgoneta desde aquí e ir a buscarlos, a la vez llamé a Virginia de Passion Levriers, que yo sabía que vivía por allí, para pedirla ayuda. Ella a su vez conocía a la gente del refugio de Bordeaux y a las diez de la mañana había conseguido que en el refugio nos dejaran un patio libre y vehículos para recoger a los perros. Gracias Virginia, has sido de gran ayuda. Mientras en Holanda ya tenían una furgo lista para desplazarse a por ellos , todo estaba preparado y solo esperábamos noticias de nuestra furgo.

 

A eso de las 9 y media, la cosa estaba realmente mal. No solo no podían arreglarla sino que además parecía el fin de la furgoneta, pero el milagro ocurrió y de repente empezaron a ver la luz, parecía que se podía arreglar y así fue que a las once de la mañana la furgoneta estaba arreglada y empezaban camino hacia el norte. Llamé a Sandra y a Virginia para comunicárselo y ahora empezaba otro problema. Las maravillosas conductoras llevaban mucho tiempo despiertas y había que conservarlas en ese estado así que todos las llamábamos por teléfono cada poco tiempo. La cosa iba bien, llegaron a Orleáns y dejaron dos galgos, que por cierto las cagaron y mearon encima. Llegaron al norte de Paris y dejaron otros dos. Llegaron a Tournai y dejaron otros dos y llegaron a Geleen donde descargaron todos los mestizos. Desde allí Jan les llevo a casa de Sandra para dormir y alguien se llevo la furgo a donde Resy para descargar el resto. Yo recibí un mensaje de Mª José habían llegado bien. Eran las 2h 36 min y por fin todo había acabado. La noche más larga, el día más largo habían terminado y yo fui capaz de conciliar el sueño hasta esta mañana.

 

Por cierto, me dicen que estaba un poco histérico y no se si es verdad, lo único que se es que no podía parar y me recorrí varias veces el refugio andando según estaba hablando por teléfono. Es probable, pero como ya os he dicho, es mi peor pesadilla, la responsabilidad de tener a esos perros en la furgo es muy grande así que hoy me he descubierto en el espejo con unas cuantas canas más.

 

Fermín

 

PS Gracias a todos y todas somos un equipo maravilloso y sobre todo gracias a María y a Mª José  chicas lo habéis hecho muy bien, recordadme que en cuanto pueda os suba el sueldo.

 

 

 

 

 

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