y os preguntareis quien es Lindo, pues bien, Lindo es un burrito abandonado en la provincia de Pontevedra, la persona que lo encontró se puso en contactocon " El refugio del Burrito" para ver si lo podían recoger; Iván se había dejado aquí el remolque la última vez que estuvo aquí con lo que nos pidió que  si podíamos ir a recogerlo, así que el pasado día 6 nos fuimos a Valladolid para desinfectarlo y tenerlo todo preparado, al día siguiente después de que yo saliera del colegio nos pusimos en camino; Mª José y yo bromeábamos sobre el hecho de que nos hiciéramos casi 1000 km entre ida y vuelta para recoger a un burro y que sin embargo , probablemente no lo haríamos para irnos de vacaciones, pero así es esta vida,

llegamos al lugar de destino y allí esperamos a que llegara la persona que lo rescató, llego y le seguimos desde donde estábamos hasta el lugar donde Lindo nos esperaba, con una furgoneta y un remolque, el trabajo de llegar hasta allí se nos hizo realmente complicado con continuas subidas y bajadas, curvas absolutamente imposibles, teníamos la sensación de que en cualquier momento íbamos a acabar despeñados pero no fue así con los huevos de corbata llegamos al lugar de residencia de Lindo y el problema siguiente consistía en convencerle de que tenía que subir al carro, así que yo tiraba de él, mientras que Mª José y Antón, su rescatador, le empujaban desde atrás, maravillosamente la cuerda se rompió y me pegue un golpe en la espalda bastante considerable, menos mal que el remolque está acolchado y las barras también, sino estoy seguro que a esta hora estaría en el hospital.

Al final, Lindo decidió colaborar y subió al carro y allí comenzó la segunda parte que consistía en bajar todo lo que habíamos subido pero al final lo conseguimos y estábamos en carretera, al llegar a mitad de camino yo tenía una sed terrible y además necesitábamos combustible con lo que buscamos una gasolinera y nos desviamos de la autopista, nos toco cruzar todo el pueblo hasta la gasolinera, una vez que la furgoneta y yo habíamos bebido y tras comprobar que Lindo estaba perfectamente, continuamos la marcha cuando un control de la Guardia Civil nos detuvo de nuevo, todos los papeles estaban bien salvo una menudencia que si no llega a ser por la comprensión de la patrulla hubiera significado la inmovilización del vehículo, al final nos dejaron pasar y Mª José ya me ha dicho que la próxima vez que tenga sed mee en una botella y luego me lo beba, a las tres de la mañana llegamos al refugio y bajamos a Lindo con las maniobras del descenso Mª José se destrozo un  pie así que el resultado final fue un burro más muy agradable y nosotros dos lesionados, esta es la vida de los rescatadores de animales.

Hasta pronto.

Fermín

.